El Universo cyborg

"Cualquier cosa que se le pueda hacer a una rata se le puede hacer a un humano. Y podemos hacer casi cualquier cosa a las ratas". Bruce Sterling.


En algún momento del futuro, la humanidad ha podido, por fín, superar los problemas derivados de la crisis energética, las tensiones geo-políticas y el -aún activo- cambio climático, pero el precio que ha tenido que pagar ha sido demasiado alto: su propia identidad como especie.
Existe un gobierno mundial que regula aspectos comunes de gestión planetaria cómo la distribución de agua, alimentos y energía o la lucha contra el terrorismo global.
La mayoría de la población vive (o malvive) en enormes ciudades-estado gobernadas por señores de la guerra que imponen sus reglas sin apenas intervención del gobierno global.
La práctica totalidad de estos nuevos señores feudales tienen vínculos con corporaciones o hermandades transnacionales que imponen sus intereses más allá de los límites geográficos.
La propia raza humana se ha transformado. Apenas sí quedan en la tierra seres humanos tal y como los conocíamos hasta ahora. Las últimas tribus aborígenes que habitaban en Sudamérica, Africa u Oceanía se extinguieron hace años y la mayoría del resto de habitantes se han convertido en entidades cyborg que comparten su parte orgánica con todo tipo de miembros y dispositivos electrónicos o bien son seres sometidos a un destino programado por diseños de ingeniería genética. En este sentido la complejidad de la sociedad ha aumentado exponencialmente y con ella las relaciones de jerarquía. Pero vamos a tratar de hacer un intento de clasificación de la población de esta nueva humanidad con la audaz esperanza de que los lectores del siglo XXI puedan, acaso tratar de entenderla.

LA NUEVA HUMANIDAD (¿o deberíamoas llamarlos de otra manera?)
Humanos
Aunque no son enteramente humanos, porqué todo el mundo tiene algún tipo de prótesis cibernética (cómo mínimo el circuito de identificación de ciudadano -o su equivalente- y un dispositivo de visión de realidad aumentada) lo cierto es que los aún llamados "humanos" conservan la mayoría de su estructura corporal orgánica; en casi todos los casos debido más a la falta de dinero y recursos para poder injertarse organos biónicos que por propia elección. Los humanos suelen ocupar la escala social más baja de ciudadanos, superando sólo a los subhumanos o infrahumanos y a los mutantes de los que hablaremos más adelante en este artículo.




Cyborgs
Constituyen el grueso de la población y su número crece cada año, todo parece indicar que acabrán sustituyendo completamente a los humanos y que, tras la extinción definitiva de estos últimos, serán los nuevos señores del planeta. Los cyborgs han mezclado su parte orgánica humana de origen con diferentes estructuras cibernéticas, creando entidades simbióticas que permiten amplificar las posibilidades físicas, mentales y cognitivas del cuerpo humano original hasta límites insospechados. Las estructuras cibernéticas a su vez, necesitan integrar una parte orgánica para poder operar con la efectividad e independencia que da la autoconsciencia del sistema nervioso central y que la ciencia, a pesar de los extraordinarios avances, aún no ha logrado imitar.
Los cyborgs a su vez pueden ser divididos en varios subgrupos.


los half-meat o semi-cyborgs.
Estos cyborgs incorporan uno o varios elementos cibernéticos en su cuerpo pero aún conservan gran parte de su estructura orgánica original, al menos en un 50%, y dicha estructura es reconocible a simple vista. Incluso algunos tratan de disimular sus partes biónicas para seguir teniedo apariencia humana por razones estéticas.




Los Iron-meat o cyborgs integrales.
Este tipo de cyborgs está compuesto en su mayor parte por elementos biónicos. Los más radicales han reducido su parte humana a la mínima expresión ( las investigaciones han demostrado que se deben conservar un mínimo de organos aparte del cerebro y la espina dorsal para que la conciencia siga siendo posible ). Algunos, sobretodo entre las clases altas, intentan que sus cuerpos artificiales sigan teniendo apariencia humana, pero este tipo de estructuras biónicas son costosísimas, especialmente los elementos que han de sustituir a los músculos responsables  de las expresiones faciales y la piel de imitación que se suele crear a partir de siliconas y polímeros procedentes del escasísimo petroleo que aún queda en la Tierra. Se da el caso de individuos que únicamente pueden acceder a polimeros de piel de baja calidad, con lo que al final acaban exagerando aquello que precisamente querían disimular (vamos,...cómo ocurre ahora con algunos resultados de la cirugía plástica). A otros sin embargo no les importa en absoluto perder para siempre su apariencia humana o incluso cubrirse con pesadas y antiestéticas armaduras si a cambio obtienen más poder y habilidades. Eso es algo que en nuestra época puede ser difícil de entender, pero hemos de ser conscientes de que la mentalidad de la gente habrá cambiado muchísimo en esa época y ven como normal cosas que nosotros no podemos ni concebir de la misma forma que nosotros hoy en día vemos normales actitudes que horrorizarían a nuestros antepasados.
Muchos de estos cyborgs extremos son inmensamente poderosos y eso hace que sean temidos y respetados por el resto de la población. La mayoría de los señores de la guerra se rodean de numerosas unidades de este tipo para garantizar su seguridad.



Bioborgs.
A diferencia de los vistos hasta ahora, los bioborgs son cyborgs que, en lugar de utilizar dirpositivos biónicos, sustituyen o amplifican órganos de su cuerpo con injertos y estructuras orgánicas creadas sintéticamente en laboratorio. Aunque en algunos sentidos podríamos decir que son más avanzados que los cyborgs clásicos (por ejemplo en el mantenimiento y en la gestión de la energía)   lo cierto es que los injertos orgánicos no son tan versátiles y eficientes como sus homólogos basados en la electrónica.





Poliborgs.
Los poliborgs son entidades cyborg formadas por más de un individuo humano. Varias estructuras orgánicas (cada una con su propio sistema nervioso central) se integran bajo una misma armadura cibernética. El ser resultante puede aprovechar el potencial de varias consciencias trabajando al unísono, lo que convierte al poliborg en una identidad extremadamente poderosa pero a la vez extremadamente inestable ya que si una de las consciencias entra en conflicto con el resto del equipo el poliborg puede llegar a colapsar. La apariencia de los poliborgs no suele recordar a una forma humana, más bien parecen crustaceos gigantes o vehiculos todoterreno.

Subhumanos o infrahumanos
Los subhumanos son diseñados genéticamente sobre una base de ADN humano pero variando su estructura para acabar construyendo seres dóciles,  de inteligencia limitada y preparados físicamente para realizar los trabajos más penosos. 




Este nuevo tipo de esclavos son incubados en laboratorios y nacen en factorías de producción en masa. No tienen padres. Hay multitud de “modelos” distintos dependiendo de la tarea para la que han sido diseñados; obreros de la construcción, agentes de servicio doméstico, esclavos sexuales, cobayas de laboratorio, astronautas, soldados, trabajadores de factoría, trabajadores del campo, agentes de seguridad etc. Normalmente los individuos pertenecientes a un mismo modelo son clónicos entre sí. La práctica totalidad es estéril y salvo algunos pocos románticos nadie los considera verdaderos seres humanos, son algo así como seres a medio camino entre los animales y las máquinas. De hecho no poseen ningún derecho legal ni son considerados ciudadanos. Cuando acaban su función útil la mayoría muere siguiendo su programa genético, aunque algunos afortunados son adoptados como mascotas por sus dueños que se encariñan y conviven con ellos hasta el fin de sus días.
La capacidad de trabajo de estos subhumanos ha supuesto un gran aporte a la economía mundial y un tremendo ahorro de energía. De hechos los subhumanos son considerados por algunos “expertos” como una fuente de energía renovable.
Corren rumores de que algún subhumano consiguió el status de ciudadano pero son leyendas urbanas, lo cierto es que prácticamente el 100% son esclavos.
Por supuestos muchos de estos subhumanos son integrados con organos y estructuras biónicas que les ayudan a realizar mejor su trabajo, así que podríamos llamarlos “sub-cyborgs” o “infracyborgs”.
Cómo se puede imaginar, todas las trabas éticas que hay hoy día frente a la manipulación genética se han evaporado completamente en esta epoca. Se diseñan todo tipo de seres sintéticos y se considera a la ingeniería genética una noble disciplina con el mismo prestigio que la nanotecnología o la fusión nuclear.


Mutantes y outsiders
Los ciudadanos con chip de identificación y reconocidos como ciudadanos depositarios de derechos son los llamados "insiders" mientras que los "outsiders" viven (o más bien malviven) al margen del sistema.
El colectivo de outsiders está compuesto por parias, fugitivos de la ley y especialmente por mutantes.




Los mutantes son seres en la frontera de lo humano. Su procedencia es diversa. Los hay que son o descienden de fallidos experimentos de ingeniería genética que lograron escapar de los diferentes laboratorios. Otros fueron originariamente seres humanos normales que abusaron de las potentes drogas que manipulan la estructura del ADN y acabaron sufriendo terribles mutaciones. Y muchos, en definitiva, son el resultado del cruce de diferentes seres de desecho. Por lo general viven marginados y temidos por la población oficial. Las gran parte de los mutantes son criaturas miserables aunque hay algunos que son muy poderosos e incluso unos pocos han llegado a obtener el status de ciudadano muchas veces camuflados bajo sus armaduras cyborg que impide diferenciarlos de ciudadanos normales.

OTRO TIPO DE HABITANTES
Aparte de los ciudadanos que podríamos considerar de origen humano, existan otros individuos que, por sus características, podríamos decir que influyen en el desarrollo de la vida urbana.

Androides y sintozoides
Los androides son robots. Seres totalmente artificiales que están equipados con sistemas de software de conciencia artificial que les permiten imitar comportamientos humanos de una forma más o menos acertada. A pesar de que en ocasiones las reacciones de estos ingenios pueden llegar a dar el pego, lo cierto es que no dejan de ser máquinas estúpidas que difícilmente serían capaces de pasar la prueba de Turing.
Los sintozoides son una variante de androides que han sido construidos con tejidos orgánicos sintéticos en lugar de con piezas mecánicas.

Infoseres
Los infoseres son conciencias artificiales sin soporte corporal que viven  en las redes de información. Muchas han sido programadas directamente, pero algunas han emergido de forma espontánea como resultado del cruce de diferentes aplicaciones de software complejas. Se trata de un fenómeno  misterioso, y aunque, en teoría, no tienen la capacidad de deducción de una conciencia de origen humano, la calidad de sus decisiones  desafiaría  a muchos especialistas en psicología del comportamiento.

ORGANIZACIÓN POLÍTICA
En está época, las ideologías tal y como las conocíamos desde el siglo XIX han desaparecido. La organización política está basada principalmente por criterios de eficiencia, a lo que contribuyeron principalmente las grandes crisis energéticas del siglo XXI que a punto estuvieron de acabar con la civilización.
El gobierno mundial se limita a conciliar los intereses de las diferentes corporaciones y hermandades que controlan la sociedad. La gran cantidad de actividad que se destilaba en las redes de comunicación acabo de diluir las fronteras nacionales y supuso la desaparición definitiva de las naciones estado. Geográficamente solo tienen cierta importancia las ciudades estado y las regiones comerciales que van variando constantemente en función de los cambios en los flujos económicos
La social-democracia como sistema de gobierno también ha desaparecido y el sistema democrático sólo se utiliza como método de elección en pequeñas instituciones locales. Nadie se plantea cuestionar la organización política ni el reparto de poder. El hecho de tener a toda la población controlada al segundo gracias a las tecnologías cibernéticas de rastreo de localización y de realidad aumentada hace que sea muy fácil mantener el orden social. Desconectar a alguien de la red y obligarle a vivir solo con la información que le proporcionan sus cinco sentidos es peor que quedarse ciego o invalido. Los pocos que se plantean cuestionar el poder institucional se arriesgan a convertirse en outsiders y sufrir el destierro con toda la incomodidad que ello implica.
Por otra parte la misma dinámica de redes hace que el poder institucional este muy atomizado y sea totalmente líquido, pasando de unas facciones a otras de forma constante.
De hecho nadie sabe a ciencia cierta quien compone el gobierno mundial o siquiera sí éste existe realmente. Se dice que está formado por una congregación de sabios inmortales o por unos cuantos poliborgs inmensamente poderosos. En cualquier caso, no hemos de analizar este sistema de gobierno con ojos del siglo XXI ya que sí bien no hay democracia tampoco se puede hablar de un sistema totalitario en el sentido clásico del término salvo, quizá, en algunas zonas específicas. Los ciudadanos gozan de cierto margen de libertad dentro de los límites impuestos por las organizaciones de poder. Aunque si seguir las normas no va contigo siempre te queda la opción de convertirte en un outsider y vivir en los márgenes de la civilización renunciando a muchos de sus privilegios y habitando en un mundo hostil.

DEMOGRAFÍA
Tras varios movimientos volátiles de crecimiento y decrecimiento, la población de la Tierra parece haberse estabilizado en torno a los quince mil millones de habitantes, pero hay otros mil millones habitando fuera del planeta, en las estaciones espaciales que orbitan por diferentes regiones del sistema solar, si bien la práctica totalidad de está población está compuesta por sub humanos y cyborgs especialmente diseñados para vivir en el medio espacial.
La tasa de natalidad es bastante baja en comparación con las tasas actuales, pero las tasas de mortalidad también son muy reducidas  y entre los ciudadanos más acomodados son normales esperanzas de vida de ciento cincuenta años o más. La tecnología de implantes biónicos hace posible que se pueda llegar a edades avanzadas con buena calidad de vida.
La excepción a está regla son los infra humanos cuyo nacimiento y muerte son controlados casi de forma industrial dependiendo de las necesidades de la sociedad en cada momento.

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